Reúne un plato, una cuchara y lo que vas a comer. Si utilizas una mezcla de semillas, sirve una porción aparte y vuelve a guardar el recipiente principal.
Monta primero la combinación básica. Deja los añadidos al alcance, pero no los incorpores por costumbre. Probar el alimento sin todos los acompañamientos permite descubrir qué realmente quieres sumar.
Al terminar, devuelve cada cosa a su sitio. El pequeño espacio que dejas preparado puede facilitar la siguiente comida, sin exigir una limpieza completa cada vez que te sientas a la mesa.
El envase como referencia
Sereno mantiene la información comercial junto a la imagen del frasco.